Hipnoterapia:
una forma de sanación .
Articulo
publicado en Diario La HORA el dia domingo 26 de agosto
de 2001
Alrededor de la hipnosis existen varias
ideas equivocadas; erradicar los tabúes que tradicionalmente
han acompañado a este tema, es de vital importancia
para entender la terapia breve.
Según TIBOR ZSÁMBOKI,
hipnoterapeuta de Hungría, quien es residente
en Ecuador, la hipnosis consiste en un trance que sume
a la persona entre la vigilia (estar despierto) y el
sueño.
Al inicio de la sesión, Zsámboki
conversa con sus pacientes; en muchos casos estos acuden
a esa terapia luego de haberlo intentado todo, sin ningún
resultado para superar problemas; según ellos,
en la hipnosis encuentran una motivación integral
para su salud.
Este especialista húngaro utiliza
un trance breve como su principal instrumento de sanación
y de diagnóstico para que sus pacientes se reencuentren
con sus problemas físicos, mentales y espirituales,
para luego iniciar su recuperación.
Dentro del proceso terapéutico
se utiliza una manta para establecer una relación
familiar con el paciente, como una madre con su hijo,
y luego comienza la relajación con música
y con las palabras del médico del espíritu.
La sensación que invade a la
persona es indescriptible, pero no se pierde la conciencia
de los actos en ningún momento.
Zsámboski utiliza el método
Meinhold, Terapia Integrativa de Psicología Profunda
bajo Hipnosis, cuyos elementos ayudan al paciente para
que tome sus propias decisiones, rutas y caminos para
llegar a una interpretación de la realidad que
le resulta más lógica dentro de su estructura
mental.
“Esta técnica es muy utilizada
por los modernos terapeutas ya que desmitifica el hecho
de tener que “dormir” o “perderse”
para poder lograr un cambio en los hábitos o
en la forma de percibir los problemas”, agregó
el terapeuta, para quién la hipnosis es un tratamiento
de mucha responsabilidad.
¡CURA
TODO!
Mediante el proceso de relajación
profunda a la que es inducido el paciente, se pueden
lograr cambios de estado en cuanto a la ansiedad, la
angustia, el estrés, el cansancio, la depresión,
las frustraciones e incluso el rechazo a alguna situación
o persona determinada.
Todo forma parte de una energía
dice Zsámboki, quién utiliza los conocimientos
del “Feng Shui” para ayudarse en las terapias,
que, según él, curan todo tipo de enfermedades.
Para este hipnotizador, quien estudió
durante seis años el arte y la ciencia de la
hipnosis, esta terapia tiene un enfoque que integra
el alma, el cuerpo y la mente con su entorno, para que
cada síntoma pueda ser resuelto por la misma
persona.
“La comprensión de nuestros
síntomas nos permite encontrar soluciones al
problema que nos aqueja, dándole mas sentido
a nuestra vida, internalizando directamente estos recursos
en el subconsciente”, agregó.
FUERA
DE LO COMÚN
Al interior de su consultorio, ubicado
en la Occidental y Mañosca, el terapeuta húngaro
enseña como superar las barreras físicas
y espirituales que cada persona carga desde otras vidas
hasta la presente.
En un sillón inicia su imposición
de manos, con su voz y su energía relaja a la
persona hasta que la hipnotiza a tal punto que sólo
siente un gran sentimiento de paz.
En este punto, un temor frecuente que
tiene la gente es que puede quedar hipnotizada permanentemente,
sin embargo “eso es imposible” según
el especialista, quien sostuvo que la hipnosis al ser
el estado intermedio entre la vigilia y el sueño,
lo máximo que puede suceder es que se mantenga
alerta todo el tiempo o bien que se quede dormida realmente
y basta con despertarla como se despertaría a
cualquier persona, para volverla a la realidad.
NO
SE HACE LO QUE SE QUIERE
Una idea tabú es que los terapeutas
pueden hacer que una persona en estado de trance haga
o diga cosas que no desea, pero según Zsámboki
eso es completamente falso, ya que en estado de trance
jamás se puede transgredir la estructura de la
persona, es decir sus valores éticos, morales
o aspectos privados.
¿PARA
QUÉ SIRVE?
Se utiliza con más frecuencia
para tratamientos de adicciones como al tabaco, al alcohol
o algunas drogas; para control de hábitos, tales
como comer compulsivamente, morderse las uñas,
chuparse el dedo; para el tratamiento de fobias o ataques
de pánico, el manejo de estrés, ansiedad
o algunos “tics” nerviosos.
Por otra parte se ocupa con gran frecuencia
para el mejor aprovechamiento, aprendizaje y memoria
para cualquier persona con dificultades de atención
y concentración en la escuela, en el trabajo
o alguna actividad.
Así mismo es una herramienta
para el control de dolor crónico o agudo, incluso
se ocupa para ayudar a las madres a tener un parto natural
sin necesidad de anestesia.
En resumen, la hipnoterapia es una técnica
con grandes alcances médicos y terapéuticos
que está siendo retomada por los especialistas
de la salud debido a los excelentes resultados que se
han obtenido al emplearla en forma profesional y ética.
UN
RECURSO PODEROSO
En teoría, como en toda actividad
humana, cualquier persona puede desarrollar el arte
de hipnotizar, pero para aplicarla se debe tener nociones
de psicología profunda, altruismo, integridad
y credibilidad, pues la hipnosis es un recurso muy poderoso
que debe ser usado con cuidado.
En las hipnosis de espectáculo,
por ejemplo, el hipnotizador induce a la persona a olvidarse
de lo que ha hecho, para evitarle avergonzarse ante
el ridículo que le ha provocado.
Pero en hipnosis terapéutica,
no sólo no es necesario, si no que puede ser
muy positivo que el hipnotizado siga los pasos y colabore
con más confianza.
Muchas veces, cuando el hipnotizado
está tranquilo y está llegando a sesiones
profundas, les puede interesar dejarse llevar en ese
estado tan agradable y “dormirse”, olvidando
gran parte de la sesión.
Según
el especialista mientras más inteligente sea
una persona y mientras más fe tenga, mejor se
podrá concentrar y colaborar adecuadamente en
la sesión terapéutica.
CAMINO
A LA RECUPERACION
En la hipnoterapia las situaciones muy
traumáticas, el paciente las olvidará
otra vez al salir del trance.
El hipnoterapeuta usará su experiencia
y tino para decidir cómo y cuándo le lleva
la consciente ese recuerdo, si es necesario.
No tenga miedo pues la información
de vivencias, emociones e imágenes, que no se
llevan al consciente y que afectan al diario vivir,
pueden servir para su sanación mental.